jueves, 24 de marzo de 2011

Grandes "héroes".

Hace dos días fui testigo de una de las mayores injusticias que podía imaginar. Hace dos días ví y entendí cómo funciona el mundo. Hace dos días comprendí el por qué de la situación del mundo.


Eran las 21.45 aproximadamente, estaba viendo el telediario y una noticia llamó me atención. El titular era el siguiente: "Algunos jugadores de la Selección Española recibirán un reloj por su triunfo en África". A simple vista no tiene nada especial, han ganado un mundial y por tanto reciben una (de muchas otras) compensación. Pero la sorpresa llegó cuando escuché con atención la noticia. 
Una serie de jugadores y técnicos (27, para ser exactos) recibirían un reloj valorado en 12.000 €. Dicho reloj contenía oro rosa, y la correa estaba hecha de piel de cocodrilo (para ser más exactos, era el modelo de manufactura suiza Audemars PiguetRoyal Oak Day Date). 
Si dicho obsequio se hubiera entregado en condiciones normales, mi opinión no iría más allá de "Creo que tienen dinero propio suficiente como para comprárselo ellos", pero la situación mundial actual, en mi opinión, creo que no es la más propicia para andar desperdiciando 324.000  . Mientras nuestros "héroes" del fútbol andan recibiendo estupendos regalos, en Japón la gente está muriendo de hambre, sin un techo donde dormir, sin techo donde cobijarse. Allí es dónde están los verdaderos héroes. Aquellos que se han quedado dentro de la central nuclear controlando el núcleo, aquellos que se despiertan por la mañana y no saben dónde están sus familiares, ni dónde pasarán la próxima noche. Todas esas personas que se están jugando la vida por salvar a miles de ciudadanos son los que tendrían que ser conmemorados. Y esa enorme suma de dinero, ir destinada a organizaciones y lugares que aún sufren las consecuencias de la terrible catástrofe que ha asolado Japón.
Por supuesto no puedo culpar a los jugadores de hacer sido "merecedores" de tan prestigioso regalo, pero sí puedo culparlos por aceptar el reloj, fingir una sonrisa de agradecimiento, y una vez en casa relegarlos a la colección de decenas de relojes, todos con valores superiores a 500 €. Si de verdad queréis ganaros el respeto de ciertas personas, coged esos relojes y donadlos a una ONG, o a cualquier centro de ayuda humanitaria. Pero sé que no lo vais a hacer, así que, disfrutad de vuestro regalo mientras volvéis a casa en vuestros lujosos coches, los niños y gentes de Japón ya saldrán solos de la desolación dónde están metidos. 


Para aquellos que no conozcan la noticia: http://relojesdeluxe.com/2011/03/23/la-federacion-espanola-de-futbol-premia-a-la-seleccion-con-un-exclusivo-reloj/

martes, 22 de marzo de 2011

Ironía

Cuatro paredes. Voces, muchas voces que se entrecruzan para dar lugar al caos, al desorden, a la locura. No hay tiempo, no hay lugar para la opinión de los subordinados, sólo lo que las voces imperantes dicen, es lo que vale. Y  unas pocas voces, minorías que quedan relegadas al desprecio, intentan destacar, alzarse victoriosas.
Vibraciones, tensión, falsas sonrisas que ocultan el verdadero sentimiento de denigración. Todo ello oculto tras una máscara de hermandad que caerá el día que todos aquellos que la levantaron, muestren su verdadero “yo”, mostrando la realidad de pasmosa indiferencia y altanería.
¿Unión? Mirar por sí mismo, diría yo.